9 oct 2016

¿Cómo debe ser el edificio? Recomendaciones.

El ergónomo debe tener referencias de los principios constructivos básicos. Su papel más rentable está en la fase de concepción/diseño. En general, los materiales constructivos deben proporcionar un adecuado aislamiento térmico y acústico.

A continuación, encontrará algunas recomendaciones sobre estos materiales:

  • Acristalamiento: El doble acristalamiento proporciona una mayor eficacia sobre la temperatura entrante al edificio. También proporcionan luz natural; el deslumbramiento se puede atenuar por estores o cortinas.
  • Paredes: recubiertas de moqueta o tejido mural. Preferiblemente en tonos pastel y claros.
  • Techos: el falso techo proporciona un nivel de absorción acústico.
  • El mantenimiento de las instalaciones de ventilación y climatización es un aspecto fundamental en la lucha contra el síndrome del “edificio enfermo”
  • La iluminación general se logrará mediante luminarias de baja iluminación.
  • Debe asegurarse la suficiente flexibilidad en el reparto del espacio de trabajo.
  • A la hora de elegir el mobiliario es esencial conocer las características del usuario:

    • Dimensiones físicas
    • Tamaño
    • Sexo
    • Zurdo o diestro



Variables en el síndrome del edificio enfermo.


Los edificios inadaptados, un ejemplo de concepción sin ergónomo.


Edificios inteligentes, concebidos con planteamientos de ahorro energético, que presentan muchas instalaciones centralizadas, que quizás por su “inteligencia”, como los hombres, acaban enfermando, conocido como “síndrome del edificio enfermo”. 


¿Es inteligente concebir para los hombres sin contar con el ergónomo en el proyecto?

Antes de profundizar más en el tema. ¿Qué es el síndrome del edificio enfermo? Pues bien, la Organización Mundial de la Salud lo ha definido como un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en estos espacios cerrados.



¿Qué quiere decir esto? 
Es un conjunto de molestias y enfermedades originadas en la mala ventilación, la descompensación de temperaturas, las partículas en suspensión, los gases y vapores de origen químico y los bioaerosoles, entre otros agentes causales.




Al dueño o al operador de un "edificio enfermo", los síntomas pueden incluir altos niveles de empleados enfermos o ausentismo, baja productividad, baja satisfacción laboral y alta rotación de empleados.

La detección y tratamiento del síndrome del “edificio enfermo” resulta difícil, dado su origen multicausal y la interacción entre todos los factores.




Ergonomía, de principio a fin.


El ergónomo, como ingeniero del factor humano, ha de contribuir a crear espacios de trabajo adaptados a los hombres y las actividades que en ellos se lleven a cabo. Deben reducir cuestiones específicas como la iluminación, la elección del mobiliario o el confort de los usuarios. 

Aspectos básicos como la previsión de espacios para la realización de actividades en el interior: despachos individuales y compartidos, locales de archivos, accesos, circulación, etc. Constituyen elementos determinantes de las condiciones de trabajo.

Cualquier situación de trabajo requiere un lugar de trabajo y la aportación del ergónomo en el equipo del proyecto arquitectónico que contribuirá a conseguir espacios ergonómicos, flexibles y confortables.














La integración de la ergonomía en los proyectos de concepción, puede contribuir a mejorar la salud y la seguridad de los trabajadores al tiempo que su productividad.